Ellas y yo queremos dormir y vivir tranquilas

Hace unos días les conté que uno de mis sueños en un mundo perfecto es poder caminar tranquila sin que me chiflen ni piropeen en las calles. Pues con esto de la ley 779, mejor conocida como la ley contra la violencia hacia las mujeres, sí esa que hoy entró en vigencia y que dicen no hay personal, infraestructura ni presupuesto para ella, aún cuando fue aprobada hace tres meses.

Y no es que los diputados -con aplanadora o sin ella- y los jueces necesiten perder más puntos con la ciudadanía, pero es increíble que se haya llegado al punto de aprobar una ley, tan importante para un país donde en lo que va del año hay ya 32 mujeres asesinadas, de los cuales según la Red de Mujeres contra la violencia 16 hombres están detenidos, sin estar enjuiciados, 8 están prófugos de la justicia y 3, además de prófugos, se fueron del país y sólo ha habido una condena por femicidio. Sigue leyendo