Quisimos tanto a Julio

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Hoy es buen día para recordar al escritor argentino que se enamoró de Nicaragua,  un país al que inmortalizó como “tan violentamente dulce” y donde residió durante algún tiempo tras el triunfo de la revolución popular sandinista.

Hoy Julio Cortázar cumpliría 100 años y seguro no sobrará quien cite frases del argentino y recuerde alguna anécdota relacionada al autor de Rayuela. 

Como la memoria es más una construcción de nuestra mente, no sé hasta que punto mi recuerdo es real o imaginado o creado a partir de conversaciones ajenas escuchadas por ahí. 

Hace unos 15 años en las excursiones del colegio, el destino a conocer era Managua. Algo poco atractivo, tomando en cuenta que vivíamos en esa ciudad. Sin embargo,  entre mis recuerdos de ese paseo estudiantil está la vaga idea de un museo dedicado al cronopio. Museo Julio Cortázar me pareció escuchar que se llamaba.

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¿Y qué hacemos ante el acoso en la calle?

De nuevo yo con el mismo cuento del acoso callejero. Y es que en los últimos días lo he sentido mucho más fuerte y eso me parece preocupante. Además, esta entrada se la debía ya a Alberto con quien había comentado un incidente sobre esto. Imagen

Hace unas semanas tomé un taxi en la parada del Multicentro. El carro era un sedán viejo color negro y placa M04430. El conductor se veía joven, unos treinta años máximo.

El siguiente dato puede que no sea importante, pero como sabemos muchos hombres machistas -bueno, esos que se creen hombres- dicen que nosotras nos buscamos esos “piropos” porque andamos enseñando piel. Pues yo andaba de jeans, cero escote, camisa holgada y chinelas, así que carne era lo que menos mostraba. Y aunque yo anduviera desnuda en la calle, no tienen porque decirme que estoy buena. Esas cosas mejor callarlas.

Como sea, al rato me pregunta el taxista si me manejo mucho por esta zona. Yo la verdad no soy de hablar con desconocidos, pero me pareció una pregunta normal e inofensiva así que contesté. Más tarde me pregunta si estoy casada y contestó en modo automático que sí -aunque no lo estoy- y que tengo un hijo pequeño. Él me ve por el retrovisor, se muerde el labio y me responde “pero quedaste riquísima”. En ese momento justo íbamos por el Mercado Oriental, exactamente por el gancho de caminos así que traté de tranquilizarme e ignorarlo. Pero la jugada no me salió muy bien porque el conductor insistía “¿escuchaste lo que te dije?“. Sigue leyendo

Un poquito de fe

ImagenEn estos tiempos en los que los grandes se quejan de que uno vive en su mundo, que cada día la cortesía es más escasa, de vez en cuando nos encontramos cosas buenas y sobre todo, gente que tiene uno que otro buen gesto. Eso que yo llamo una pizca de fe en la humanidad.

Y es que si vamos a quejarnos de las cosas que están mal, es justo también que reconozcamos los buenos actos. Y hoy toca. Ya hace unos meses había desatado mi enojo por el trato que dan los buseros y especialmente la poca preocupación que demuestran por los pasajeros. También he dedicado varios tuits con Ricardo Rivera sobre cómo viajar en ruta en Managua debería ser considerado un deporte extremo. Pero ayer me di cuenta de que no todo está perdido.

Los que estamos obligados a viajar en ruta todos los días, estamos acostumbrados a que nos apuren, nos empujen, a ver mujeres embarazadas o que van cargando a un bebé o ancianos de pie entre el tumulto y nadie es capaz de ofrecer su sitio. Yo no lo hago, porque generalmente voy en las mismas condiciones, pero si puedo le cedo mi asiento hasta a los borrachos que así ni se caen ni estorban. Pero ayer me pareció curioso y lindo el gesto del conductor de uno los buses que vienen de Tipitapa al Huembes.  Sigue leyendo

Managua, me la ponés tan díficil

Vista de Managua. Fotografía tomada por La Nicoya.

Vista de Managua. Fotografía tomada por La Nicoya.

De Managua se dice mucho. Justo esta semana los Dromómanos, unos jóvenes periodistas que recientemente visitaron la capital nicaragüense en su recorrido por América Latina, la llamaron una ‘no ciudad’. Otros se refieren sarcásticamente a la novia del Xolotlán como ‘la metrópoli’. Más de uno ha creído -o hecho creer- el cuento de que la canción de U2 “Where the streets have no name” está inspirado en este municipio. Y otros nos referimos a esta ciudad del trópico como un ‘pueblón de cinco calles’.

Y creo, todos tienen algo de razón. Ya lo dijo Roberto Sánchez hace poco Managua es fea pero se le quiere. Y además de ser “fea”, tiene tantas cosas que nos hacen díficil quererla. No es la falta de grandes edificios, que se reducen a unos menos de una docena en toda la ciudad, ni los grandes contrastes entre barrios y residenciales que colindan y hacen que sus diferencias sean mucho más obvias.

Pese a que la ciudad tiene cierto encanto con sus direcciones basadas en referencias a lugares incluso a sitios que hace mucho no existen , hay tantas cosas que la hacen parecer una no ciudad, un caos, un accidente. Especialmente un accidente.  Sigue leyendo

Managua y sus buseros nos llevan ‘en el aire’

Una de las cosas que compartimos al menos un millón de los habitantes de Managua es el transporte colectivo. Ese dolor de cabeza diario en que se convierte la limusina de 90 pasajeros o más, pese a que los buses rusos y mexicanos tienen una capacidad máxima de 76 a 80 personas a bordo. Ese servicio común que el luto nacional por la muerte del comandante Tomás Borge, fundador del FSLN interrumpióy que convirtió el ya desordenado tráfico de las cinco de la tarde en la capital nicaragüense en un verdadero desastre de 40 minutos para recorrer 500 metros.

Pero no quiero hablar de cómo el Gobierno dejó a pie a miles de managuas para poder rendir honor al comandante y ex embajador de Nicaragua en Perú, sino de algo más cotidiano. Y es que pese a que en los últimos cinco años no ha habido alzas en el transporte colectivo urbano, el servicio que se brinda está por debajo de lo pésimo. Sigue leyendo