Hola y adiós

Una vez más no he cumplido el propósito. Por más que me digo que debo retomar este espacio, siempre por una u otra razón, no lo consigo.

Y como es de humanos hacer promesas (y de los mejores tratar de cumplirlas o cumplirlas en realidad), nuevamente yo trataré, tal vez no tan seguido como quisiera, de volver a escribir por estos lados.

Quizás por eso he decidido, y aviso, en caso de que alguien aún siga este blog, que pasaré cada una de las entradas e iré publicando otras que tengo ya en mente en un nuevo espacio, con la esperanza, de esta vez cumplir.  Así que si así lo desean, pueden ir y darse una vuelta.

Quisimos tanto a Julio

image

Hoy es buen día para recordar al escritor argentino que se enamoró de Nicaragua,  un país al que inmortalizó como “tan violentamente dulce” y donde residió durante algún tiempo tras el triunfo de la revolución popular sandinista.

Hoy Julio Cortázar cumpliría 100 años y seguro no sobrará quien cite frases del argentino y recuerde alguna anécdota relacionada al autor de Rayuela. 

Como la memoria es más una construcción de nuestra mente, no sé hasta que punto mi recuerdo es real o imaginado o creado a partir de conversaciones ajenas escuchadas por ahí. 

Hace unos 15 años en las excursiones del colegio, el destino a conocer era Managua. Algo poco atractivo, tomando en cuenta que vivíamos en esa ciudad. Sin embargo,  entre mis recuerdos de ese paseo estudiantil está la vaga idea de un museo dedicado al cronopio. Museo Julio Cortázar me pareció escuchar que se llamaba.

Sigue leyendo

Y vuelta a empezar con las promesas

Imagen

En 2012 me propuse postear cada viernes del año. Digamos que por una u otra cosa el gusto no me duró mucho. Lo que me hace pensar en todas aquellas cosas que juramos cada última semana de diciembre y primeros días de enero. Los famosos propósitos de año nuevo. Y me acordé de los más usuales.

El más común, el de la dieta y el ejercicio para perder todo el peso ganado en las fiestas navideñas -vale más que en Nicaragua no celebramos a los Reyes Magos y nos evitamos el famoso roscón- con lo que nos ahorramos unas cuantas libras. Aunque seamos honestos, muchos de los primeros en hablar de dieta y ejercicio que conozco son los más sedentarios de nuestro círculo social. Y también los primeros en servirse cuatro vasos de coca cola al día como mínimo (y no hablo de mí, que eso de las dietas no se me da muy bien). 

Sigue leyendo

Un par de luces sobre 2012 en este blog

Mantengamos la sonrisa en este nuevo año

Mantengamos la sonrisa en este nuevo año

 

2012 pintaba mal con la amenaza de los mayas y el fin del mundo, pero acá encontramos una forma de desahogarnos y sacar algo de lo que llevamos dentro. Mil gracias a todos por formar parte de este año y buscar algo de luz en este espacio. Lo espero -si el tiempo me lo permite y me dejo de excusas banales – en 2013.

¡Feliz año nuevo! Y ahora sí, el resumen de este blog en el que tanto ustedes como yo hemos participado.

Sigue leyendo

¿Y qué hacemos ante el acoso en la calle?

De nuevo yo con el mismo cuento del acoso callejero. Y es que en los últimos días lo he sentido mucho más fuerte y eso me parece preocupante. Además, esta entrada se la debía ya a Alberto con quien había comentado un incidente sobre esto. Imagen

Hace unas semanas tomé un taxi en la parada del Multicentro. El carro era un sedán viejo color negro y placa M04430. El conductor se veía joven, unos treinta años máximo.

El siguiente dato puede que no sea importante, pero como sabemos muchos hombres machistas -bueno, esos que se creen hombres- dicen que nosotras nos buscamos esos “piropos” porque andamos enseñando piel. Pues yo andaba de jeans, cero escote, camisa holgada y chinelas, así que carne era lo que menos mostraba. Y aunque yo anduviera desnuda en la calle, no tienen porque decirme que estoy buena. Esas cosas mejor callarlas.

Como sea, al rato me pregunta el taxista si me manejo mucho por esta zona. Yo la verdad no soy de hablar con desconocidos, pero me pareció una pregunta normal e inofensiva así que contesté. Más tarde me pregunta si estoy casada y contestó en modo automático que sí -aunque no lo estoy- y que tengo un hijo pequeño. Él me ve por el retrovisor, se muerde el labio y me responde “pero quedaste riquísima”. En ese momento justo íbamos por el Mercado Oriental, exactamente por el gancho de caminos así que traté de tranquilizarme e ignorarlo. Pero la jugada no me salió muy bien porque el conductor insistía “¿escuchaste lo que te dije?“. Sigue leyendo

Santiago

Nuestro último cumpleaños

Alguien dijo alguna vez que mientras más conocía a los hombres, más quería a su perro. Y es una enorme verdad. Esas cositas peludas que nos acompañan siempre, que duermen bajo nuestra cama o nos esperan en la puerta del cuarto todas las mañanas, son quizás lo que nos mantiene creyendo que la bondad existe y que algo bueno siempre estará por llegar. Aunque sea la colita que suena al golpear con la pared.

Pero esta mañana, tu colita no me golpea. Aunque te sigo buscando cuando llego a la casa, sé que no vas a aparecer en la puerta. Te quedaste en los 11 años y yo no voy a pasar de los 23, porque los cumpleaños no van a ser lo mismo sin vos. No va a llegar marzo si no estás. Sigue leyendo